viernes, 25 de mayo de 2012
«No volveré a cuestionar la crítica en internet» (x100); o: Hacia un refinamiento de lo ‘hooligan’
Como espectador curioso, creo percibir una laxitud en la musculatura intelectual de ciertos críticos cualificados, cada vez que estos se esfuerzan en penetrar en los más insalubres e infectos rincones de cierta crítica digital (modo Elitismo Sumo encendido), con voluntad antropológica y elevadas aspiraciones, precisamente por la desigualdad de los contendientes en la escaramuza que inevitablemente supone semejante operación. Naturalmente, estoy aludiendo aquí a artículos como aquel ya célebre sobre la «crítica kitsch» de Alberto Santamaría y su reciente continuación «No es punk esa crítica», a Ignacio Echevarría en «De la crítica en Internet», o desde este mismo espacio a los comentarios de Andreu Jaume en «El lecho de Procusto». Y esa impresión de estar mirando un partido de pretemporada, en donde algún gran equipo europeo agujera despótico la portería de cualquier rival proveniente de Oceanía, o de asistir a una incoherente guerra relámpago entre un ejército moderno y profesional contra un modesto coágulo de bárbaros apenas armados con cerbatanas y rudimentarios pinchos de sílex, con justicia halla su recompensa en el sanguinario júbilo de la discusión. Total: que sólo el carácter infinitamente sádico del espectador puede incentivar a seguir leyendo acerca del vicioso entretenimiento de las bitácoras de mis insignes colegas Carlos Tongoy y la Sargento Margaret. Así que aquí vamos de nuevo.
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1 comentario:
Creo que todo espectador es curioso,y si hay que emitir una opiniòn puès enhorabuena,las opiniones y no criticas,sirven para mejorar.Daniela V.
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