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lunes, 23 de marzo de 2009

¿Ucronía?

Para entonces el divorcio express y los improvisados matrimonios en casinos de Las Vegas llegaron a ser toda una rareza histórica – mecanismos acaso recurridos solo por las clases más conservadoras, anquilosadas como estaban en la dinámica emocional del viejo milenio, pero también motivo seguro de falsa nostalgia posmoderna. Corrían tiempos, decimos, en los que la compañía de telecomunicaciones MoviStar optó por entregar simbólicos votos a sus teleoperadoras latinoamericanas, que sin quererlo, casaban y descasaban por la gracia de Jobs a los clientes de la corporación, a saber: «Ring, ring» «¿Diga?» «Llamaba para darme de alta/ baja en el contrato Mi Favorito»; a lo cual procedía la enhorabuena de la linda asalariada de aflautada voz antes de poner en el órgano auricular del usuario la alianza para con el nuevo número telefónico, o bien lamentar el chasco sentimental camuflando las risitas maliciosas y desempeñar el papel de terapeuta con aquello de ofertar contratos alternativos que facilitaran las relaciones con amigos inmemoriales, de tal modo que el registro civil abandonó los organismos oficiales para trasladarse a las oficinas de la multinacional, donde sigue haciendo y deshaciendo matrimonios.

Historia de la Sexualidad, vol. IV (Poliandria y poliginia posmodernas)

2 comentarios:

luna dijo...

envia DIVORCIO al 7788




si

luna dijo...

este juego nunca se pierde