Páginas

domingo, 6 de enero de 2008

El socialismo que yo quiero ser

Es un placer observar al jugador de Churriana feliz moviendo el bigote sobre un pedazo de carne roja, vuelta y vuelta, lo suficiente para quitarle el frío. Roja, como su pelo rizado sujeto en coleta tras la gorra, su feroz muestra de personalidad; roja, como sus pecas, su piel, como la capa de cedro que envuelve el Montecristo que voluptuoso transforma en volutas de humor sobre el cortado final, roja como su Ferrari. Roja como su apodo en el circuito. “Me llaman el rojo en el Tour europeo. Me lo llaman por mis ideas”, dice. “Y no me molesta. He sido socialista toda la vida. Defiendo a los que hacen política para la gente, a los que trabajan para crear bienestar. Y no le debo nada a nadie. Puedo disfrutar de todo lo que tengo porque me lo he ganado, a nadie he quitado nada."



Comida con Miguel Ángel Jiménez. El País, 19 de noviembre de 2007.