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domingo, 27 de enero de 2008

HIP HOP MAINSTREAM: Un espacio ni dentro ni fuera de la polis

Como en el poema de González-Iglesias que lleva por título Cumplimiento, existe una corriente dentro del hip hop que no está ni dentro ni fuera de la polis. De la polis capitalista, quiero decir. Concretamente me estoy refiriendo a lo que se arropa bajo el concepto de mainstream —dan cuenta de lo que digo grupos y solistas como 50 Cent, Busta Rhymes o Puff Daddy en EEUU; Samy Deluxe y Kool Savas en Alemania; Lord Kossity o Booba en Francia; o incluso los actuales SFDK en nuestro país, así como buena parte de los grupos pertenecientes al sello de Gamberros Pro—, una suerte de estilo musical que ocupa las cotas más altas en las listas de ventas y que, a pesar del empleo de un lenguaje de signos no decodificable por la mayoría, está plenamente integrado en el más obsceno de los estilo de vida propuestos por el neoliberalismo económico. En este sentido, me viene a la cabeza la historia que vincula a los míticos Run DMC con Adidas, una anécdota que —recogida por Naomi Klein en No Logo— probablemente constituya los orígenes del hip hop absorbido por la vorágine de las marcas:

El último capítulo de la carrera de la generalidad de EE.UU. hacia el filón de oro de la pobreza comenzó en 1986, cuando los rappers Run-DMC insuflaron nueva vida a los productos Adidas con su exitoso single «My Adidas», un homenaje a su marca favorita. Ya en esa época, el trío de rap, inmensamente popular, tenía legiones de admiradores que copiaban su característico estilo de ponerse medallones de oro y chándales y zapatillas Adidas sin cordones. «Las hemos llevado toda la vida», dijo Darryl McDaniels de DMC refiriéndose a las zapatillas. Eso fue suficiente por entonces, pero al cabo de un tiempo a Russell Simmons, presidente de Def Jam Records, una marca de Ruin-DMC, se le ocurrió que a los muchachos había que pagarles por la promoción que daban a Adidas. Insinuó a la empresa alemana que contribuyera con dinero a la gira Together Forever del grupo en 1998. Los ejecutivos de Adidas no querían relacionarse con la música rap, que en ese momento se calificaba de moda pasajera o se atacaba por ser una incitación a la rebeldía. Para hacerles cambiar de opinión, Simmons invitó a un par de peces gordos a un espectáculo de Run-DMC. Christopher Vaughn describe la anécdota en Black Enterprise: «En un momento clave, mientras el grupo tocaba la canción («My Adidas»), uno de los cantantes exclamó: "¡Ahora sacudid vuestras Adidas!", y tres mil pares de zapatillas volaron por el aire. A los ejecutivos les faltó tiempo para sacar sus talonarios». Hacia la época de la Feria de Calzado Deportivo de Atlanta de ese año, Adidas presentó su nueva línea de zapatillas Run-DCM: las Super Star y las Ultra Star, «diseñadas para llevar sin cordones».


A continuación, una compilación de videoclips al más puro mainstream:

SFDK - Los Veteranos

LORD KOSSITY & CHICO - Hotel Room:

PUFF DADDY - Bad boy for life:

KOOL SAVAS FT. ERCANDIZE - Kommt mit mir