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viernes, 23 de noviembre de 2007

Más fundamentos deontológicos

(Seguimos con La luz nueva)

Comenta Vicente Luís Mora en La luz nueva: «Lo que quiero decir es que si a uno le llaman cortazariano y no ha leído a Cortázar, quien tiene un problema no es el crítico, sino el autor, que es culpable: 1) de no conocer la referencia; 2) de haber transitado caminos ya poblados por otros, sin saberlo.» En efecto, uno de los objetivos que debería perseguir la infraestructura de los escritores en materia cultural, es el de no repetir ideas y formas que otros autores han transitado con originalidad y, por tanto, mejor.

Bien es cierto, por otra parte, que el fenómeno de la intertextualidad hace prácticamente imposible no repetir formas e ideas. Cuando surja esta circunstancia —que la infraestructura intelectual de un escritor sea refrendada por textos que ya figuran en la historia—, dicho autor debería comportarse con humildad y recurrir a la técnica de sampleado de la que hablaba Fernández Mallo: «mi novela Nocilla Dream, que acaba de salir al mercado, tiene una técnica tanto constructiva como intrínsecamente poética totalmente paralela a la que usan los DJ para componer, es decir, como si estuviera ante la mesa de un sampler, ese instrumento milagroso por el cual estos músicos llevan a cabo su apropiacionismo (sampleado) de otras piezas musicales para transformarlas en algo que supera la suma de las partes, es decir, en una energía sinergética.»